Antes de llegar a Iguazú entramos a la minas de Wanda. En Wanda hay algunas compañías mineras que se dedican a explotar las piedras preciosas que se hallan dentro de las formaciones rocosas que hay en esa zona. Sólo recuerdo un par de nombres de éstas piedras: amatista y lapilazuli.
Las explotaciones son al aire libre, como se observa en la foto de abajo, o dentro de las formaciones rocosas en sí ya en forma de típicas minas. Observen los huecos blancos en el piso de rocas, ahí se encuentran las llamadas geodas con su interior lleno de gemas.
Algo que me llamó la atención a la entrada de una mina fueron las flores creciendo, literalmente, de las piedras. Me hizo recordar a como a veces uno se sorprende en la ciudad cuando ve esas pequeñas plantas creciendo por entre baldosas o paredes de casa viejas.
Llegamos a la ciudad de Puerto Iguazú a la tardecita, cansados y acalorados (una constante) por el viaje. Luego de hacer el check in en el hotel decidimos ver qué se podía ver en los restos del día que estaba por terminar. Así fue que luego de dar unas vueltas llegamos al Hito de la Triple Frontera. Es un punto en donde se juntan las fronteras de los 3 países, Argentina, Brasil y Paraguay separados por el Río Uruguay aunque me corrige Caro (la correctora oficial de este blog) que son el Paraná y el Iguazú, habrá que creerle :) Nos sentamos a descansar y a tomar tereré en un atardecer hermoso.
En la foto de abajo puede observarse a la derecha el lado brasilero con su mirador de techo con tejas rojizas, a la izquierda el lado paraguayo, si miran hacia el fondo observarán Ciudad del Este (Paraguay).
Pueden observar en las fotos de abajo acercamientos de los monolitos con los colores característicos de cada país.
Acercamiento. Lado paraguayo.
Acercamiento. Lado brasilero.
Nuestro lado.
Acercamiento. Ciudad del este (Paraguay).
Clásica foto turista en el hito.
Mi cómplice, algo cansada. Recientemente contratada además de correctora como cebadora oficial de tereré de deuxmachine inc.
Creo que lo único que nos quedó grabado en la memoria de cuando llegamos al hotel fue la piscina. Se nos hizo agua el cuerpo al verla. Bueno, ya de noche, pudimos refrescarnos solos sin gente alrededor... Hasta que nos corrieron, claro. Saludos sinceros desde este espacio al piletero que nos sacó del agua.
Bueno, al otro día temprano luego de desayunar salimos hacia el Parque Nacional Iguazú, a por las Cataratas. Pero eso será parte de la próxima entrega. Hasta entonces amigos... Stay tuned for more UpBreaking news!
Breakfast at Tiffany's.