Salimos del hotel luego de desayunar a eso de las 8.15 de la mañana para antes de las 9.00 ya estar en el Parque Nacional Iguazú, hogar de las bellísimas Cataratas que llevan el mismo nombre.
Hacer el recorrido completo del Parque con todos los circuitos nos llevó aproximadamente 9 horas, nos terminamos yendo a eso de las 18.00. Este es un dato importante a tener en cuenta por si alguna vez tienen la oportunidad de ir ya que el Parque cierra antes de las 19.00, por eso mientras más temprano entren, mejor.
Por cierto, sólo por esta vez y porque las fotos se lo merecen me tomé el trabajo de dejarles versiones de las imágenes en 800x600 píxeles por si desean ver algunas de las mismas con más detalles (o por si las quieren bajar a su PC). Sólo presionen arriba de la foto que les interese y una nueva ventana del explorador se abrirá con la misma foto con más resolución. Pero mejor empecemos...

Foto turista de inicio del recorrido.

Un saltito visto desde arriba.

El mismo saltito de arriba pero ampliado. Observen el arcoiris.

Primera vista de las cataratas.

Vista desde del circuito superior.

Foto turista con río calmo de fondo.
Un problema que surgió con Brasil fue por el tema de los helicópteros que usan desde el otro lado para hacer excursiones y vistas aéreas, recordemos que los brasileros tienen "la vista de las cataratas" mientras que nosotros las tenemos propiamente a ellas. La cosa es que el ruido de los helicopteros (yo contabilizaba por lo menos 5 en el aire constantemente) ha ahuyentado a muchas especies de aves autóctonas del lugar, pero bueno, que algunas quedan. Aquí un ejemplo.

Aves del lugar.
Para llegar al punto cúlmine de lo que puede ser llamada la vista más sublime de las cataratas (me estoy refiriendo a la famosa Garganta del Diablo) primero debemos tomarnos un trencito que nos acercará al lugar. Viajamos rodeados de turistas de todo el mundo, nosotros, más turistas que ellos a pesar de estar en casa, también quisimos tomarnos una foto en el tren.

Tren hacia la Garganta del Diablo.
Una vez que llegamos al lugar empezamos el recorrido nuevamente a pié a través de las pasarelas. De lejos se ve una bruma espesa en el aire y un ruido a hectolitros de agua cayendo que cada vez se oye con más fuerza... Sí, de a poco vamos llegando a la Garganta del Diablo.

Vista inicial de la Garganta del Diablo. Lo primero que pensás es al ver y oír eso es: *WOW*
Ya aquí sí... La típica sesión de fotos "turista".


Uno puede quedarse horas mirando y oyendo el agua caer. Al principìo como que vas siguiendo todo el recorrido del agua en la caída, de comienzo a fin, pero como que a mitad de camino el agua parece desmaterializarse en millones de pequeñas moléculas, y es que ya no cae agua en forma líquida sino que se observa como un fluir de nubes que desaparece entre la bruma en un fondo que nunca llegué a ver... Les dejo aquí un pequeño video con algunos segundos de esta vista.

Caro perdida en pensamientos líquidos.

La bruma llega a mojarte. En varias ocasiones tuve que secar el objetivo de la cámara.

Salto de los Tres Mosqueteros.

Bruma y arcoiris.

Salto tomado desde arriba.

Foto "turista" tomada por Caro. Una de las que más me gusta.

Continuamos el circuito. Otra vista hermosa... Noooooo, aparte de nosotros, vean atrás jajaja...
Luego de caminar al sol durante toda la mañana y el mediodía llegó el momento más ansiado, la excursión en gomón por debajo de los saltos. Yo no veía la hora de mojarme ya que no hace falta aclarar que estaba muerto de calor...

Preparativos.

Ya dentro el bote, en el agua, rumbo a los saltos.
Como se imaginarán mi cámara acuática no es, pero les dejo una visión "desde fuera" de lo que vivimos...



El baño que uno se da es "literalmente" un baño, como caerse al río vestido. Uno sale empapado mal, pero eso sí, extasiado y fresquito a la vez.

Luego nos cruzamos en bote a una pequeña isla llamada San Martín. Allí subimos por un recorrido hasta un mirador en donde se tiene otra vista espléndida de las cataratas.



Ya de vuelta nos tomamos el bote de regreso hacia el Parque en sí. Era hora de hacer el último tramo con la última luz del atardecer. Aquí los últimos saltos, pero no por ello los menos hermosos, por el contrario, este lugar fue uno de los que más me gustó.

Si ya sé, me gusta fotografiar arcoiris.



Bueno gente, esto ha sido Cataratas. Creo que dejaré un último post más con fotos que quedaron colgadas pero que me gustarían que vieran. Será hasta entonces.