sábado, septiembre 22, 2007

¡Feliz primavera!

No sé si se acostumbra a hacer regalos con motivo del día de la primavera, yo por lo menos jamás recibí ninguno, hasta ayer, en que me llegó este regalo:



Shirley Manson de Garbage


Gracias Flor!

miércoles, septiembre 05, 2007

8 de Enero de 1935

Llegó un anciano y se sentó en la sala. El Maharshi estaba leyendo la versión sánscrita de Sarma, de la obra Arunachala Akshara Manamalai (el primero de Los Cinco Himnos a Arunachala).

El hombre preguntó suavemente:

Hombre: Se dice que la realización es más allá de la expresión, y que la expresión fracasa siempre a la hora de describir la realización. ¿Cómo es eso?

Maharshi: Esa cuestión ha sido mencionada en Arunachala Ashtakam, verso 3, donde se admite que, aunque la expresión de la realización es imposible, no obstante, se indica su existencia.

Poco después, hubo signos visibles de emoción en el hombre. Su respiración era profunda y ronca. Cayó sobre el suelo postrándose humildemente, y se levantó sólo después de uno o dos minutos. Permaneciendo calmo un corto tiempo, dejo el lugar. Evidentemente, el hombre había tenido alguna iluminación. Buscaba una confirmación del Maharshi, quien le respondió adecuadamente. Encontró la confirmación, y humilde y sentidamente reconoció la intercesión divina en su beneficio.

Se formuló una pregunta sobre el pasaje de las Upanishads que dice así:

«El Espíritu Supremo es más sutil que lo más sutil y más grande que lo más grande»

Maharshi: La estructura del átomo ha sido descubierta por la mente. Por consiguiente, la mente es más sutil que el átomo. Eso que está detrás de la mente, a saber, el alma individual, es más sutil que la mente. Además, el santo tamil Manickavachagar ha dicho de las motas de polvo que danzan en un rayo de sol, que si cada una de ellas representa un universo, la totalidad de la luz solar representará al Ser Supremo.




Click en la imagen para ampliar.




Click en la imagen para ampliar.


[Extraido del libro "Conversaciones con Ramana Maharshi (Tomo I)" de Sri Ramana Maharshi]




domingo, agosto 19, 2007

Tu NO eres eso

Desde Guatraché

“Habla Juan desde Guatraché. Esto es una autocrítica. El otro día asistí a un cortejo fúnebre. En un momento dado se paró el acompañamiento y todos decíamos que pasó. ¿Que había pasado? Que el coche fúnebre entró a una gomería a echar aire a las gomas para después proseguir su traslado hacia el Cementerio. Que falta de respeto.

Extraído de los llamaditos a la línea abierta del "Diario de La Pampa".


lunes, agosto 13, 2007

El mundo real está más allá de la mente

Interlocutor: En varias ocasiones se ha formulado la pregunta en cuanto a si el universo está sujeto a la ley de causación o si existe y funciona al margen de la ley. Usted parece sostener el punto de vista de que es incausado, de que todo, por pequeño que sea, es incausado, que surge y desaparece sin ninguna razón cualquiera que sea.

Maharaj: Causación significa sucesión en el tiempo de acontecimientos en el espacio, ya sea ese espacio físico o mental. Tiempo, espacio, causación son categorías mentales, que surgen y se sumergen con la mente.

Interlocutor: Mientras la mente opera, la causación es una ley válida.

Maharaj: Como todo lo mental, la supuesta ley de causación se contradice a sí misma. Ninguna cosa en la existencia tiene una causa particular; el universo entero contribuye a la existencia aún de la cosa más pequeña; nada podría ser como es sin que el universo sea lo que es. Cuando la fuente y fundamento de todo es la única causa de todo, hablar de causalidad como una ley universal es incorrecto. El universo no está limitado por su contenido, porque sus potencialidades son infinitas; además es una manifestación o expresión de un principio fundamental y totalmente libre.

Interlocutor: Sí, finalmente, uno puede ver que hablar de una cosa como la única causa de otra cosa es enteramente incorrecto. Sin embargo, en la vida de hecho nosotros iniciamos invariablemente la acción con miras a un resultado.

Maharaj: Sí, hay mucha actividad de ese tipo, debido a la ignorancia. Con sólo que las gentes supieran que nada puede acontecer a menos que el universo entero lo haga acontecer, lograrían mucho más con menos gasto de energía.

Interlocutor: Si todo es una expresión de la totalidad de las causas, ¿cómo podemos hablar de una acción intencionada hacia un logro?

Maharaj: El impulso mismo de lograr es también una expresión del universo total. Muestra meramente que la energía potencial ha subido a un punto particular. Es la ilusión del tiempo lo que le hace a usted hablar de causalidad. Cuando el pasado y el futuro se ven en el ahora atemporal como partes de un modelo común, la idea de causa-efecto pierde su validez y la libertad creativa ocupa su lugar.

Interlocutor: Sin embargo, yo no puedo ver cómo algo puede llegar a ser sin una causa.

Maharaj: Cuando digo que una cosa es sin causa, quiero decir que puede ser sin una causa particular. Su propia madre no era necesaria para darle a usted nacimiento; usted podría haber nacido de alguna otra mujer. Pero usted no podría haber nacido sin el sol y la tierra. Ni siquiera estos podrían haber causado su nacimiento sin el factor más importante: su propio deseo de nacer. Es su deseo lo que da nacimiento, lo que da nombre y forma. Lo deseable es imaginado y deseado y se manifiesta como algo tangible o concebible. Así se crea el mundo en el que vivimos, nuestro mundo personal. El mundo real está más allá del alcance de la mente; nosotros lo vemos a través de la red de nuestros deseos, dividido en placer y dolor, justo e injusto, interior y exterior. Para ver el universo como es, usted debe ir más allá de la red. No es difícil hacerlo, pues la red está llena de agujeros.

Interlocutor: ¿Qué quiere usted decir por agujeros? ¿Y cómo encontrarlos?

Mah: Mire la red y sus muchas contradicciones. Usted hace y deshace a cada paso. Usted quiere paz, amor, felicidad y trabaja duramente para crear dolor, odio y guerra. Usted quiere longevidad y se sobrealimenta, usted quiere amistad y explota a los demás. Vea su red como hecha de tales contradicciones y suprímalas —su mismo al verlas harán que desaparezcan.

Interlocutor: Puesto que mi ver la contradicción hace que desaparezca, ¿no hay ningún lazo causal entre mi ver y su desaparecer?

Maharaj: La causalidad, incluso como concepto, no se aplica al caos.

Interlocutor: ¿Hasta qué punto es el deseo un factor causal?

Maharaj: Uno de los muchos. Para cada cosa hay innumerables factores causales. Pero la fuente de todo lo que es, es la Posibilidad Infinita, la Realidad Suprema, que está en usted y que da su fuerza, su luz y su amor a toda experiencia. Pero, esta fuente no es una causa y ninguna causa es una fuente. Debido a eso, yo digo que todo es incausado. Usted puede intentar descubrir cómo acontece una cosa, pero usted no puede averiguar porqué una cosa es como es. Una cosa es como es, porque el universo es como es.


[Extraido del libro "Yo soy Eso" de Sri Nisargadatta Maharaj]








lunes, julio 16, 2007

El silencio del Buda





"Las estatuas del Buddha son apacibles, sonríen, ven sin mirar, y le dejan a uno congelada la pregunta. Parece como si disolvieran en la nada la cuestión angustiada del hombre que les dirige la mirada. No le dan ninguna contestación, le ayudan solamente a entrever que la pregunta carece de sentido."


Raimon Panikkar, El silencio del Buddha.










sábado, julio 14, 2007

6 y 7 de Enero de 1935

6 de enero de 1935

1. La señora M. A. Piggot, una señora inglesa que había leído "La India Secreta", de Paul Brunton, vino a ver al
Maharshi. Se le proporcionaron los servicios de un discípulo como intérprete. En ese momento había muchos visitantes en la sala, incluyendo algunas señoras con sus niños. Había mucho ruido en el lugar. Finalmente, prevaleció el silencio. De repente, al Maharshi, que parecía estar mirando el espacio infinito, se le oyó decir suavemente: «¡Un mono!» Entonces se descubrió que en la entrada (sin que lo pudiera observar la madre que estaba sentada al otro lado de la puerta) había un niño con un mono grande de pie, que con ambas manos le acariciaba sin hacerle el menor daño: ambos estaban mutuamente en paz en la presencia del Maharshi. Cuando se escuchó la voz del Maharshi, el mono salto hábilmente y desapareció. El incidente impresionó mucho a la señora.


7 de enero de 1935

2. ¿Es necesario un Maestro para la realización? —preguntó primero la señora Piggot.

Maharshi: La realización es el resultado de la gracia del Maestro más que de las enseñanzas, los discursos, la meditación, etc. Éstas son sólo ayudas secundarias, mientras que la gracia es la causa principal y esencial.

Piggot: ¿Cuáles son los obstáculos que impiden la realización del Sí mismo?

Maharshi: Los hábitos de la mente (vasanas).

Piggot: ¿Cómo vencer los hábitos mentales (vasanas)?

Maharshi: Realizando al Sí mismo.

Piggot: Eso es un círculo vicioso.

Maharshi: Es el ego el que suscita esas dificultades creando obstáculos, y después sufre la perplejidad de las aparentes paradojas. Encuentre quién hace las preguntas y el Sí mismo será encontrado.

Piggot: ¿Cuáles son las ayudas para la realización?

Maharshi: Las enseñanzas de las Escrituras y de las almas realizadas.

Piggot: ¿Pueden ser esas enseñanzas debates, discusiones y meditaciones?

Maharshi: Sí, todas éstas son sólo ayudas secundarias, mientras que lo esencial es la gracia del Maestro.

Piggot: ¿Cuánto tiempo le llevará a uno obtener eso?

Maharshi: ¿Por qué desea saberlo?

Piggot: Para darme esperanza.

Maharshi: Ese deseo es un obstáculo. El Sí mismo está siempre aquí, no hay nada sin él. Sea el Sí mismo, y los deseos y las dudas desaparecerán. Ese Sí mismo es el presenciador en los estados de sueño profundo, de sueño con sueños y de vigilia. Estos estados pertenecen al ego. El Sí mismo trasciende al ego. ¿No existía usted en el sueño profundo? ¿Sabía usted entonces que estaba dormida o que no era consciente del mundo? Sólo en el estado de vigilia usted describe la experiencia del sueño profundo como inconsciencia; por consiguiente, la consciencia cuando usted está dormida es la misma que cuando usted está despierta. Si usted sabe qué es esta consciencia de la vigilia, conocerá la consciencia que presencia los tres estados. Esta consciencia puede ser encontrada buscando la consciencia como ella era en el sueño profundo.

Piggot: En ese caso, me quedo dormida.

Maharshi: ¡No hay mal en ello!

Piggot: Es un vacío.

Maharshi: ¿Para quién es el vacío? Encuéntrelo. Usted no puede negarse a sí mismo nunca. El Sí mismo es siempre y continúa en todos los estados.

Piggot: ¿Debo permanecer como si estuviera en el sueño profundo y presenciar al mismo tiempo?

Maharshi: Sí. La presenciación es el estado de vigilia. Por consiguiente, ese estado no será un estado de sueño profundo, sino de sueño profundo sin sueño profundo. Si usted sigue los pasos a sus pensamientos, será extraviada por ellos y se encontrará en un laberinto sin fin.

Piggot: Así pues, debo receder a la fuente de los pensamientos.

Maharshi: Exactamente; de esa manera, los pensamientos desaparecerán y sólo quedará el Sí mismo. De hecho, para el Sí mismo no hay ningún adentro ni ningún afuera. Todo eso son también proyecciones del ego. El Sí mismo es puro y absoluto.

Piggot: Esto se comprende sólo intelectualmente. ¿No es el intelecto una ayuda para la realización?

Maharshi: Sí, hasta una cierta etapa. Pero aún así, comprenda que el Sí mismo trasciende el intelecto —el intelecto debe desvanecerse para obtener el Sí mismo.

Piggot: ¿Ayuda mi realización a otros?

Maharshi: Sí, ciertamente. Es la mejor ayuda posible. Pero no hay ningún otro a quien ayudar. Pues un ser realizado ve el Sí mismo de la misma manera que un orfebre aprecia el oro en diversas joyas. Sólo cuando usted se identifica con el cuerpo, las formas y las figuras están aquí. Pero cuando usted trasciende su cuerpo, los otros desaparecen junto con su consciencia corporal.

Piggot: ¿Ocurre eso también con las plantas, los árboles, etc.?

Maharshi: ¿Existen ellos aparte del Sí mismo? Averígüelo. Usted piensa que los ve. El pensamiento es proyectado desde su Sí mismo. Encuentre de dónde surge. Los pensamientos cesarán de surgir y sólo quedará el Sí mismo.

Piggot: Yo comprendo teóricamente. Pero todavía están aquí.

Maharshi: Sí. Es como una función de cine. Hay la luz en la pantalla y las sombras que pasan rápidamente impresionan a la audiencia con la puesta en acto de alguna obra. Similarmente, será también así si en la misma representación se muestra también un público. El veedor y lo visto estarán entonces sólo en la pantalla. Aplíquese esto a usted misma. Usted es la pantalla, el Sí mismo ha creado al ego, el ego tiene sus acrecencias de pensamientos que se muestran como el mundo, los árboles, las plantas, etc., sobre los cuales usted está preguntando. En realidad, todos éstos no son nada sino el Sí mismo. Si usted ve al Sí mismo, encontrará que todo es lo mismo, por todas partes y siempre. No existe nada más que el Sí mismo.

Piggot: Sí, aunque comprendo sólo teóricamente. Sin embargo, las respuestas son simples, bellas y convincentes.

Maharshi: Incluso el pensamiento, «yo no comprendo» es un obstáculo. De hecho, sólo el Sí mismo es.


[Extraido del libro "Conversaciones con Ramana Maharshi (Tomo I)" de Sri Ramana Maharshi]