(Antes quizás quieras leer la Primera Parte)
El señor Evans-Wentz preguntó:
Evans-Wentz: Hay yogis con poderes ocultos. ¿Qué piensa el Maharshi de ellos?
Maharshi: Los poderes se conocen de oídas o por exhibición. Así pues, están sólo en el reino de la mente.
Evans-Wentz: El señor Brunton menciona a un yogi de Madrás que se dice que está en comunión con su maestro en los Himalayas.
Maharshi: Eso no es más maravilloso que la telepatía —conocida tan comúnmente. La telepatía no puede existir sin el oyente, y la visión a distancia sin el veedor. ¿Cuál es la diferencia entre oír de lejos y oír de cerca? Es sólo el oyente el que importa. Sin el oyente no puede haber escucha; sin el veedor no puede haber visión.
Evans-Wentz: Así pues, usted quiere que yo considere al sujeto y no al objeto.
Maharshi: El sujeto y el objeto aparecen sólo después que la mente ha surgido. La mente los comprende, y también a los poderes ocultos.
Evans-Wentz: ¿Pueden verse las manifestaciones de luz (jothis) en la Colina de Arunachala?
Maharshi: Sí.
Evans-Wentz: ¿Hay algún efecto psíquico al visitar lugares sagrados, como el Monte Kailas, Benarés, etc.?
Maharshi: Sí.
Evans-Wentz: ¿Hay algún beneficio añadido si se muere en Benarés?
Maharshi: Sí, el significado será claro si se comprende el Benarés real y el morir real.
Evans-Wentz: ¿Quiere usted decir que ellos están en el Sí mismo?
Maharshi: Sí.
Evans-Wentz: ¿Hay seis centros en el cuerpo, y hay centros correspondientes en el mundo?
Maharshi: Sí. Lo que está en el mundo, está en el cuerpo; y lo que está en el cuerpo, está también en el mundo.
Evans-Wentz: ¿Es la sacralidad de Benarés una cuestión de fe, o también es real externamente?
Maharshi: Ambas.
Evans-Wentz: Algunas gentes son atraídas hacia un lugar de peregrinación, y otras hacia otro. ¿Eso es según sus temperamentos?
Maharshi: Sí. Considere sólo cómo es que todos ustedes, nacidos en distintos lugares y que viven en otras tierras, están hoy reunidos aquí. ¿Cuál es la Fuerza que les ha atraído aquí? Si se comprende esto, también se comprende a la otra Fuerza.
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Agregado de último momento: Recién caigo al leer el apellido de éste tal Evans-Wentz que se entrevistó con Maharshi allá por 1935 que es el mismo que transcribió y comentó la edición del "Libro Tibetano de los Muertos", ese que me regalaron hace unos meses y que comenté en este post. Lo que son las "casualidades", hace 4 meses transcribí la primer parte de esta charla entre Maharshi y Evans-Wentz sin saber que dos meses después iba a llegar un libro de él a mis manos.
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domingo, noviembre 30, 2008
domingo, octubre 12, 2008
Seguís perdido en Maya
La realidad es una ilusión (Parte 1)
La realidad es una ilusión (Parte 2)
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Si querés saber más sobre física cuántica y qué es exactamente a lo que llamás "realidad" conseguí y mirá éste documental:
What the bleep do we know? (Sitio web oficial en inglés)
¿Y tú qué sabes? (Sitio web oficial en castellano)
Wikipedia: ¡¿Y tú qué sabes?!
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La realidad es una ilusión (Parte 2)
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Si querés saber más sobre física cuántica y qué es exactamente a lo que llamás "realidad" conseguí y mirá éste documental:
What the bleep do we know? (Sitio web oficial en inglés)
¿Y tú qué sabes? (Sitio web oficial en castellano)
Wikipedia: ¡¿Y tú qué sabes?!
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domingo, septiembre 14, 2008
Regalo
Desde hacía tiempo ya que venía sintiendo curiosidad por alguna vez leer el titulado "Libro Tibetano de los Muertos" (Bardo Thodol) y finalmente fue ayer cuando una amiga de mi madre, así de la nada, como siempre suele ocurrir con este tipo de cosas, me lo pasó y dijo que si me gustaba que me lo quedara.
Más allá de mi curiosidad natural por éste texto, que tantas veces vi citado en diferentes obras filosóficas y teológicas de oriente, jamás me había preocupado antes por conseguirlo ya sea comprándolo o bien bajándolo de la web. Bueno, dicen que muchos libros tienen un destino propio y supongo que éste ya encontró el suyo.
Rememorando hacia atrás creo que jamás le tuve miedo a la muerte, por lo menos nunca en la forma de un miedo atroz que me aterrara, que no me dejara vivir al pensar sobre ello; de hecho creo que pocas veces pensé en la muerte.
Desde hace ya algunos años atrás, y al ir entendiendo poco a poco de qué va éste juego (Lilah) al que llamamos "vida", noto que cada día me cuesta más comprender el porqué la gente se aterra o se pone mal cuando la muerte los toca de cerca en sus vidas, sea la de ellos mismo o la de sus seres queridos.
Supongo que todo parte del ego y de la idea errada que tenemos de creer que somos el cuerpo o la mente, de que sólo lo que percibimos y experimentamos en este plano ilusiorio es lo único que existe, lo único Real, cuando en realidad el cuerpo es sólo una fuente de energía y la mente es una máquina procesadora de estímulos y señales, una herramienta práctica para ayudarnos en el día a día y no mucho más. Ambos, cuerpo y mente, son el soporte de la consciencia; y yendo más allá, nosotros ni siquiera somos esa consciencia individual, somos el conjunto de todas ellas.
Al creer en la muerte como algo trágico es lógico que la gente se sienta mal cuando ésta se lleva de su lado a un ser querido, el tema está en saber que ese "ser querido" no es nada distinto a ellos mismos, a nosotros mismos, entonces así ¿qué es lo que se lleva la muerte? ¿Una parte tuya? ¿Cómo podés perder alguna vez una parte tuya? Nada se pierde.
También está el miedo propio de creer que cuando ésta llama a nuestra puerta nos va a hacer desaparecer, que dejaremos de "ser". Si no somos el cuerpo, ni la mente, ni la consciencia entonces ¿qué es lo que deja de "ser"? ¿No será que sólo dejamos de estar limitados a éste plano fragmentado, dual, para ser ya parte del Todo como Unidad? Entonces nuevamente ¿qué es lo que se pierde? ¿Qué es lo que deja de "ser"?
Por último creo que la muerte no es el fin de nada, ni el comienzo de nada; es sólo una transición más de dentro del juego.
Dejo como introducción algunos textos que extraigo de mi nueva lectura, ojalá los entiendan y disfruten.
"Has de saber que hay una ciencia provechosísima, que supera a todas las demás, la de que el hombre sepa que morirá, lo cual es común a todos los hombres; pues nadie hay que viva eternamente, ni que lo espere ni confíe en ello; sin embargo, poquísiimos encontrarás dueños de esta capacidad de aprender a morir... Te entregaré el misterio de esta doctrina, la cual te beneficiará grandemente como principio de salud espiritual y como fundamento estable de todas las virtudes". Horologium Sapientiae
"Quien no aprendió a morir, muere contra su voluntad. Aprende a morir y aprenderás a vivir, pues no aprenderá a vivir quien no aprendió a morir". El viaje de todos los viajes: Enseña al hombre a morir
"Cualquier cosa que exista aquí, existe allí; lo que allí existe, eso mismo existe aquí. Quien aquí ve como si fuese diferente, encuentra muerte tras muerte. Sólo la mente ha de comprender esto, y [por ende] aquí no hay diferencia. Quien ve como si aquí hubiese diferencia, marcha de una muerte a otra muerte". Kata Upanishad, IV
La esclavitud del renacimiento
"Tal como el hombre desea, así es su destino. Pues tal como es su deseo, así es su voluntad; y como es su voluntad, así es su acto; y como es su acto, así es su recompensa, buena o mala.
El hombre actúa según a los deseos a los que se apega. Después de la muerte, va al otro mundo llevando en su mente las sutiles impresiones de sus actos; y, tras madurar allí la cosecha de sus actos, regresa otra vez a este mundo de la acción. De manera que quien tiene deseo continúa sujeto al renacimiento". Brihadaranyaka Upanishad
La libertad respecto del renacimiento
"Quien carece de discriminación, aquel cuya mente no es firme y cuyo corazón es impuro, jamás llega a la meta, sino que nace una y otra vez. Pero quien tiene discriminación, aquel cuya mente es firme y cuyo corazón es puro, llega a la meta, y habiéndola alcanzado, no nace más". Katha Upanishad
El recuerdo de Sri Krishna
"Muchas vidas, Arjuna, vivimos tú y yo. Yo las recuerdo todas, más tú no". Bhagavad Gita. IV, 5

Más allá de mi curiosidad natural por éste texto, que tantas veces vi citado en diferentes obras filosóficas y teológicas de oriente, jamás me había preocupado antes por conseguirlo ya sea comprándolo o bien bajándolo de la web. Bueno, dicen que muchos libros tienen un destino propio y supongo que éste ya encontró el suyo.
Rememorando hacia atrás creo que jamás le tuve miedo a la muerte, por lo menos nunca en la forma de un miedo atroz que me aterrara, que no me dejara vivir al pensar sobre ello; de hecho creo que pocas veces pensé en la muerte.
Desde hace ya algunos años atrás, y al ir entendiendo poco a poco de qué va éste juego (Lilah) al que llamamos "vida", noto que cada día me cuesta más comprender el porqué la gente se aterra o se pone mal cuando la muerte los toca de cerca en sus vidas, sea la de ellos mismo o la de sus seres queridos.
Supongo que todo parte del ego y de la idea errada que tenemos de creer que somos el cuerpo o la mente, de que sólo lo que percibimos y experimentamos en este plano ilusiorio es lo único que existe, lo único Real, cuando en realidad el cuerpo es sólo una fuente de energía y la mente es una máquina procesadora de estímulos y señales, una herramienta práctica para ayudarnos en el día a día y no mucho más. Ambos, cuerpo y mente, son el soporte de la consciencia; y yendo más allá, nosotros ni siquiera somos esa consciencia individual, somos el conjunto de todas ellas.
Al creer en la muerte como algo trágico es lógico que la gente se sienta mal cuando ésta se lleva de su lado a un ser querido, el tema está en saber que ese "ser querido" no es nada distinto a ellos mismos, a nosotros mismos, entonces así ¿qué es lo que se lleva la muerte? ¿Una parte tuya? ¿Cómo podés perder alguna vez una parte tuya? Nada se pierde.
También está el miedo propio de creer que cuando ésta llama a nuestra puerta nos va a hacer desaparecer, que dejaremos de "ser". Si no somos el cuerpo, ni la mente, ni la consciencia entonces ¿qué es lo que deja de "ser"? ¿No será que sólo dejamos de estar limitados a éste plano fragmentado, dual, para ser ya parte del Todo como Unidad? Entonces nuevamente ¿qué es lo que se pierde? ¿Qué es lo que deja de "ser"?
Por último creo que la muerte no es el fin de nada, ni el comienzo de nada; es sólo una transición más de dentro del juego.
Dejo como introducción algunos textos que extraigo de mi nueva lectura, ojalá los entiendan y disfruten.
"Has de saber que hay una ciencia provechosísima, que supera a todas las demás, la de que el hombre sepa que morirá, lo cual es común a todos los hombres; pues nadie hay que viva eternamente, ni que lo espere ni confíe en ello; sin embargo, poquísiimos encontrarás dueños de esta capacidad de aprender a morir... Te entregaré el misterio de esta doctrina, la cual te beneficiará grandemente como principio de salud espiritual y como fundamento estable de todas las virtudes". Horologium Sapientiae
"Quien no aprendió a morir, muere contra su voluntad. Aprende a morir y aprenderás a vivir, pues no aprenderá a vivir quien no aprendió a morir". El viaje de todos los viajes: Enseña al hombre a morir
"Cualquier cosa que exista aquí, existe allí; lo que allí existe, eso mismo existe aquí. Quien aquí ve como si fuese diferente, encuentra muerte tras muerte. Sólo la mente ha de comprender esto, y [por ende] aquí no hay diferencia. Quien ve como si aquí hubiese diferencia, marcha de una muerte a otra muerte". Kata Upanishad, IV
La esclavitud del renacimiento
"Tal como el hombre desea, así es su destino. Pues tal como es su deseo, así es su voluntad; y como es su voluntad, así es su acto; y como es su acto, así es su recompensa, buena o mala.
El hombre actúa según a los deseos a los que se apega. Después de la muerte, va al otro mundo llevando en su mente las sutiles impresiones de sus actos; y, tras madurar allí la cosecha de sus actos, regresa otra vez a este mundo de la acción. De manera que quien tiene deseo continúa sujeto al renacimiento". Brihadaranyaka Upanishad
La libertad respecto del renacimiento
"Quien carece de discriminación, aquel cuya mente no es firme y cuyo corazón es impuro, jamás llega a la meta, sino que nace una y otra vez. Pero quien tiene discriminación, aquel cuya mente es firme y cuyo corazón es puro, llega a la meta, y habiéndola alcanzado, no nace más". Katha Upanishad
El recuerdo de Sri Krishna
"Muchas vidas, Arjuna, vivimos tú y yo. Yo las recuerdo todas, más tú no". Bhagavad Gita. IV, 5
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Filosofía oriental
domingo, agosto 31, 2008
Tao Te King (XXIII, XIV)
XXIII
Hablar poco es lo natural.
Un huracán no dura toda la mañana.
Un aguacero no dura todo el día.
¿Quién hace estas cosas?
El cielo y la tierra.
Sí las cosas del cielo y la tierra
no pueden durar eternamente,
¿cómo las cosas del hombre?
Así, quien sigue el Tao
se une al Tao.
Quien sigue la virtud,
se une a la virtud.
Quien sigue el defecto,
se une al defecto.
Quien se identifica con una de estas cosas,
por ella es acogido.
Pero a esto no se da suficiente crédito.
Hablar poco es lo natural.
Un huracán no dura toda la mañana.
Un aguacero no dura todo el día.
¿Quién hace estas cosas?
El cielo y la tierra.
Sí las cosas del cielo y la tierra
no pueden durar eternamente,
¿cómo las cosas del hombre?
Así, quien sigue el Tao
se une al Tao.
Quien sigue la virtud,
se une a la virtud.
Quien sigue el defecto,
se une al defecto.
Quien se identifica con una de estas cosas,
por ella es acogido.
Pero a esto no se da suficiente crédito.
XXIV
Quien se sostiene de puntillas no permanece mucho tiempo en pie.
Quien da largos pasos no puede ir muy lejos.
Quien se exhibe carece de luz.
Quien se alaba no brilla.
Quien se ensalza no merece honores.
Quien se glorifica no llega.
Para Tao, estos excesos,
son como excrecencias y restos de comida que a todos repugnan.
Por eso, quien posee el Tao
no se detiene en ellos.
lunes, julio 28, 2008
Memo
Tú eres lo que es el profundo
deseo que te impulsa.
Tal como es tu deseo,
es tu voluntad.
Tal como es tu voluntad
son tus actos.
Tal como son tus actos,
es tu destino.
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Mi tablón de Memo es este blog, y aquí cuelgo tu Upanishad, para que también sea la mía, aquella que no debo olvidar.
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deseo que te impulsa.
Tal como es tu deseo,
es tu voluntad.
Tal como es tu voluntad
son tus actos.
Tal como son tus actos,
es tu destino.
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Mi tablón de Memo es este blog, y aquí cuelgo tu Upanishad, para que también sea la mía, aquella que no debo olvidar.
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sábado, julio 05, 2008
24 de enero de 1935
Con una carta de presentación del señor Brunton, llegó de visita el señor W. Y. Evans-Wentz, un erudito investigador de la Universidad de Oxford.
Estaba cansado por el viaje y solicitó descansar. Está muy acostumbrado al modo de vivir de la India, pues había visitado este país varias veces. Había aprendido la lengua tibetana y había ayudado en la traducción de El Libro Tibetano de los Muertos y El Gran Yogi Milarepa del Tíbet, el más grande de los Yogis Tibetanos, y un tercer libro sobre el Yoga Tibetano y Doctrinas Secretas.
Por la tarde, empezó a formular algunas preguntas. Se relacionaban con el Yoga. Quería saber si era correcto matar animales, como por ejemplo, tigres, ciervos, etc., y usar la piel para la postura yóguica (asana).
Maharshi: ¿La mente es el tigre o el ciervo?
Evans-Wentz: Si todo es una ilusión, ¿puede uno entonces quitar la vida?
Maharshi: ¿Para quién es una ilusión? ¡Encuentre eso! De hecho, todo el mundo es un «matador del Sí mismo» (atmahan) en cada momento de su vida.
Evans-Wentz: ¿Cuál postura (asana) es la mejor?
Maharshi: Cualquier asana, posiblemente la sukha asana (una postura cómoda, o la posición semibúdica). Pero eso no importa en lo que atañe a jnana, el Camino del Conocimiento.
Evans-Wentz: ¿La postura indica el temperamento?
Maharshi: Sí.
Evans-Wentz: ¿Cuáles son las propiedades y los efectos de la piel del tigre, de la lana, o de la piel de ciervo, etc.?
Maharshi: Algunos los han encontrado y los han relacionado en los libros sobre Yoga. Corresponden a los conductores y los no conductores del magnetismo, etc. Sin embargo, todo eso carece de importancia para el Camino del Conocimiento (Jnana Marga). La postura significa realmente estar y permanecer en el Sí mismo. Es interna. Los otros se refieren a posiciones externas.
Evans-Wentz: ¿Cuál es el tiempo más provechoso para la meditación?
Maharshi: ¿Qué es el tiempo?
Evans-Wentz: ¡Dígame usted qué es!
Maharshi: El tiempo es sólo una idea. Hay sólo la Realidad. Cualquier cosa que usted piense que es, ello aparece como eso. Si usted lo llama tiempo, es tiempo. Si lo llama existencia, es existencia, y así sucesivamente. Después de llamarlo tiempo, usted lo divide en días, noches, meses, años, horas, minutos, etc. El tiempo no tiene importancia para el Camino del Conocimiento. Pero algunas de estas reglas y disciplinas son buenas para los principiantes.
Evans-Wentz: ¿Qué es Jnana Marga?
Maharshi: De alguna manera, la concentración de la mente es común tanto al Conocimiento como al Yoga. El Yoga busca la unión del individuo con lo universal, con la Realidad. Esta Realidad no puede ser nueva. Debe existir incluso ahora, y ella existe. Por consiguiente, el Camino del Conocimiento trata de encontrar cómo apareció viyoga (la separación). La separación es sólo de la Realidad.
Evans-Wentz: ¿Qué es la ilusión?
Maharshi: ¿Para quién es la ilusión? Encuéntrelo. Entonces, la ilusión se desvanecerá. Generalmente, las gentes quieren saber acerca de la ilusión, y no examinan para quién es ella ilusión. Es necedad. La ilusión está fuera y es desconocida. Pero se considera que al buscador se le conoce y que está dentro. Encuentre lo que es inmediato, íntimo, en vez de tratar de averiguar lo que es distante y desconocido.
Evans-Wentz: ¿Aconseja el Maharshi alguna postura física para los europeos?
Maharshi: Puede ser aconsejable. Sin embargo, debe comprenderse claramente que la meditación no está prohibida en ausencia de asanas, o tiempos prescritos, o cualesquiera accesorios del tipo que sea.
Evans-Wentz: ¿Tiene el Maharshi algún método particular para impartirlo a los europeos en particular?
Maharshi: Eso es acorde al equipamiento mental del individuo. En verdad, no hay ninguna regla fija.
El señor Evans-Wentz empezó a formular preguntas, en su mayoría relacionadas con los preliminares del Yoga, a todas las cuales el Maharshi respondió que son sólo ayudas del Yoga que, en sí mismo, es una ayuda para la realización del Sí mismo, que es la meta de todos.
Evans-Wentz: ¿Es el trabajo una obstrucción para la realización del Sí mismo?
Maharshi: No. Para un ser realizado, sólo el Sí mismo es la Realidad, y las acciones son sólo fenoménicas, y no afectan al Sí mismo. Incluso cuando actúa, no tiene ningún sentido de ser un hacedor. Sus acciones no son volitivas y él permanece como un presenciador de ellas sin ningún apego. Para esta acción no hay ninguna meta. El que todavía está practicando el Camino de la Sabiduría (jnana) puede practicar incluso mientras trabaja. Para un principiante, esto puede ser difícil en las primeras etapas, pero después de alguna práctica, pronto será efectivo y no se encontrará que el trabajo es un obstáculo para la meditación.
Evans-Wentz: ¿Qué es la práctica?
Maharshi: Una búsqueda constante del «Sí mismo», que es la fuente del ego. Encuentre «¿Quién soy yo?» El puro «Sí mismo» es la realidad, la Existencia-Consciencia-Felicidad Absoluta. Cuando se olvida Eso, aparecen todas las miserias; y cuando se aprehende Eso, las miserias no afectan a la persona.
Evans-Wentz: ¿No es necesario el brahmacharya (celibato) para la realización del Sí mismo?
Maharshi: El brahmacharya es «vivir en el Brahman». No tiene ninguna relación con el celibato como se comprende comúnmente. Un brahmachari real, es decir, el que vive en el Brahman, encuentra la felicidad en el Brahman que es lo mismo que el Sí mismo. ¿Por qué debe usted buscar entonces otras fuentes de felicidad? De hecho, la emergencia del Sí mismo ha sido la causa de toda la miseria.
Evans-Wentz: ¿Es el celibato una condición sine qua non para el Yoga?
Maharshi: Así es. Ciertamente, el celibato es una ayuda para la realización entre muchas otras ayudas.
Evans-Wentz: ¿Entonces no es indispensable? ¿Puede un hombre casado realizar el Sí mismo?
Maharshi: Ciertamente. Es una cuestión de aptitud de la mente. Casado o no, un hombre puede realizar al Sí mismo, porque Eso es aquí y ahora. Si no fuera así, sino que fuera alcanzable por algunos esfuerzos en algún otro tiempo, y si fuera algo nuevo que hubiera de ser adquirido, no sería digno de ser buscado. Lo que no es natural, no puede ser permanente tampoco. Lo que digo es que el Sí mismo es aquí y ahora y único.
Evans-Wentz: Puesto que Dios es inmanente en todos, uno no debe quitar la vida de ningún tipo. ¿Es correcta la sociedad cuando quita la vida de un asesino? ¿Puede hacerlo el Estado? Los países cristianos empiezan a pensar que está mal hacer eso.
Maharshi: ¿Qué es lo que impulsó al asesino a cometer el crimen? El mismo poder le recompensa con el castigo. La Sociedad o el Estado es sólo un instrumento en las manos del poder. Usted habla de una vida que fue quitada ¿pero qué hay sobre las innumerables vidas que se pierden en las guerras?
Evans-Wentz: Así es. La pérdida de vidas está mal de todos modos. ¿Están justificadas las guerras?
Maharshi: Para un hombre realizado, para el que permanece siempre en el Sí mismo, la pérdida de una vida, o de varias vidas, o de todas las vidas, ya sea en este mundo o en los tres mundos, no constituye ninguna diferencia. E incluso si acontece que él las destruye todas, ningún pecado puede tocar a un alma tan pura.
El Maharshi citó la Gita, capítulo 18, versículo 17 —«El que está libre de la idea del ego, cuyo intelecto es desapegado, aunque aniquile a todos los mundos, no mata, ni es tocado por los resultados de sus acciones».
Evans-Wentz: ¿No afectan las acciones de uno a la persona en posteriores nacimientos?
Maharshi: ¿Es usted nacido ahora? ¿Por qué piensa en otros nacimientos? El hecho es que no hay ni nacimiento ni muerte. Deje que el que ha nacido piense en la muerte y en sus paliativos.
Evans-Wentz: ¿Cuánto le llevó al Maharshi realizar el Sí mismo?
Maharshi: Esta pregunta se formula debido a que se perciben el nombre y la forma. Éstas son percepciones consecuentes a la identificación del ego con el cuerpo grosero. Si el ego se identifica con la mente sutil, como en el sueño con sueños, las percepciones son también sutiles. Pero en el sueño profundo no hay ninguna percepción. Sin embargo, ¿no estaba el ego también ahí? A menos que estuviera, no puede haber el recuerdo de haber dormido. ¿Quién era el que dormía? En su sueño profundo, no dijo que usted dormía. Usted lo dice ahora, en su estado de vigilia. Así pues, el ego es el mismo en el estado de vigilia, en el estado de sueño con sueños, y en el estado de sueño profundo. Encuentre la Realidad que subyace detrás de estos estados. Eso es la Realidad que subyace a éstos. En ese estado hay solo Ser. No hay ningún usted, ni yo, ni él; no hay ningún presente, ni pasado ni futuro. Eso es más allá del tiempo y del espacio, más allá de la expresión. Es siempre.
Así como un platanero produce brotes en sus raíces, antes de dar fruto y perecer, y estos brotes, al ser trasplantados, hacen lo mismo otra vez, así también el Maestro primordial de la antigüedad Dakshinamurti, que aclaraba las dudas de sus discípulos ris-his en silencio, ha dejado retoños que se están multiplicando siempre. El Gurú es un retoño de aquel Dakshinamurti. Esa pregunta no surge cuando se realiza el Sí mismo.
Evans-Wentz: ¿Entra el Maharshi en el nirvikalpa samadhi?
Maharshi: Si los ojos están cerrados, es nirvikalpa; si están abiertos, es savikalpa (aunque diferenciado, en absoluto reposo). El estado siempre-presente es el estado natural sahaja.
Estaba cansado por el viaje y solicitó descansar. Está muy acostumbrado al modo de vivir de la India, pues había visitado este país varias veces. Había aprendido la lengua tibetana y había ayudado en la traducción de El Libro Tibetano de los Muertos y El Gran Yogi Milarepa del Tíbet, el más grande de los Yogis Tibetanos, y un tercer libro sobre el Yoga Tibetano y Doctrinas Secretas.
Por la tarde, empezó a formular algunas preguntas. Se relacionaban con el Yoga. Quería saber si era correcto matar animales, como por ejemplo, tigres, ciervos, etc., y usar la piel para la postura yóguica (asana).
Maharshi: ¿La mente es el tigre o el ciervo?
Evans-Wentz: Si todo es una ilusión, ¿puede uno entonces quitar la vida?
Maharshi: ¿Para quién es una ilusión? ¡Encuentre eso! De hecho, todo el mundo es un «matador del Sí mismo» (atmahan) en cada momento de su vida.
Evans-Wentz: ¿Cuál postura (asana) es la mejor?
Maharshi: Cualquier asana, posiblemente la sukha asana (una postura cómoda, o la posición semibúdica). Pero eso no importa en lo que atañe a jnana, el Camino del Conocimiento.
Evans-Wentz: ¿La postura indica el temperamento?
Maharshi: Sí.
Evans-Wentz: ¿Cuáles son las propiedades y los efectos de la piel del tigre, de la lana, o de la piel de ciervo, etc.?
Maharshi: Algunos los han encontrado y los han relacionado en los libros sobre Yoga. Corresponden a los conductores y los no conductores del magnetismo, etc. Sin embargo, todo eso carece de importancia para el Camino del Conocimiento (Jnana Marga). La postura significa realmente estar y permanecer en el Sí mismo. Es interna. Los otros se refieren a posiciones externas.
Evans-Wentz: ¿Cuál es el tiempo más provechoso para la meditación?
Maharshi: ¿Qué es el tiempo?
Evans-Wentz: ¡Dígame usted qué es!
Maharshi: El tiempo es sólo una idea. Hay sólo la Realidad. Cualquier cosa que usted piense que es, ello aparece como eso. Si usted lo llama tiempo, es tiempo. Si lo llama existencia, es existencia, y así sucesivamente. Después de llamarlo tiempo, usted lo divide en días, noches, meses, años, horas, minutos, etc. El tiempo no tiene importancia para el Camino del Conocimiento. Pero algunas de estas reglas y disciplinas son buenas para los principiantes.
Evans-Wentz: ¿Qué es Jnana Marga?
Maharshi: De alguna manera, la concentración de la mente es común tanto al Conocimiento como al Yoga. El Yoga busca la unión del individuo con lo universal, con la Realidad. Esta Realidad no puede ser nueva. Debe existir incluso ahora, y ella existe. Por consiguiente, el Camino del Conocimiento trata de encontrar cómo apareció viyoga (la separación). La separación es sólo de la Realidad.
Evans-Wentz: ¿Qué es la ilusión?
Maharshi: ¿Para quién es la ilusión? Encuéntrelo. Entonces, la ilusión se desvanecerá. Generalmente, las gentes quieren saber acerca de la ilusión, y no examinan para quién es ella ilusión. Es necedad. La ilusión está fuera y es desconocida. Pero se considera que al buscador se le conoce y que está dentro. Encuentre lo que es inmediato, íntimo, en vez de tratar de averiguar lo que es distante y desconocido.
Evans-Wentz: ¿Aconseja el Maharshi alguna postura física para los europeos?
Maharshi: Puede ser aconsejable. Sin embargo, debe comprenderse claramente que la meditación no está prohibida en ausencia de asanas, o tiempos prescritos, o cualesquiera accesorios del tipo que sea.
Evans-Wentz: ¿Tiene el Maharshi algún método particular para impartirlo a los europeos en particular?
Maharshi: Eso es acorde al equipamiento mental del individuo. En verdad, no hay ninguna regla fija.
El señor Evans-Wentz empezó a formular preguntas, en su mayoría relacionadas con los preliminares del Yoga, a todas las cuales el Maharshi respondió que son sólo ayudas del Yoga que, en sí mismo, es una ayuda para la realización del Sí mismo, que es la meta de todos.
Evans-Wentz: ¿Es el trabajo una obstrucción para la realización del Sí mismo?
Maharshi: No. Para un ser realizado, sólo el Sí mismo es la Realidad, y las acciones son sólo fenoménicas, y no afectan al Sí mismo. Incluso cuando actúa, no tiene ningún sentido de ser un hacedor. Sus acciones no son volitivas y él permanece como un presenciador de ellas sin ningún apego. Para esta acción no hay ninguna meta. El que todavía está practicando el Camino de la Sabiduría (jnana) puede practicar incluso mientras trabaja. Para un principiante, esto puede ser difícil en las primeras etapas, pero después de alguna práctica, pronto será efectivo y no se encontrará que el trabajo es un obstáculo para la meditación.
Evans-Wentz: ¿Qué es la práctica?
Maharshi: Una búsqueda constante del «Sí mismo», que es la fuente del ego. Encuentre «¿Quién soy yo?» El puro «Sí mismo» es la realidad, la Existencia-Consciencia-Felicidad Absoluta. Cuando se olvida Eso, aparecen todas las miserias; y cuando se aprehende Eso, las miserias no afectan a la persona.
Evans-Wentz: ¿No es necesario el brahmacharya (celibato) para la realización del Sí mismo?
Maharshi: El brahmacharya es «vivir en el Brahman». No tiene ninguna relación con el celibato como se comprende comúnmente. Un brahmachari real, es decir, el que vive en el Brahman, encuentra la felicidad en el Brahman que es lo mismo que el Sí mismo. ¿Por qué debe usted buscar entonces otras fuentes de felicidad? De hecho, la emergencia del Sí mismo ha sido la causa de toda la miseria.
Evans-Wentz: ¿Es el celibato una condición sine qua non para el Yoga?
Maharshi: Así es. Ciertamente, el celibato es una ayuda para la realización entre muchas otras ayudas.
Evans-Wentz: ¿Entonces no es indispensable? ¿Puede un hombre casado realizar el Sí mismo?
Maharshi: Ciertamente. Es una cuestión de aptitud de la mente. Casado o no, un hombre puede realizar al Sí mismo, porque Eso es aquí y ahora. Si no fuera así, sino que fuera alcanzable por algunos esfuerzos en algún otro tiempo, y si fuera algo nuevo que hubiera de ser adquirido, no sería digno de ser buscado. Lo que no es natural, no puede ser permanente tampoco. Lo que digo es que el Sí mismo es aquí y ahora y único.
Evans-Wentz: Puesto que Dios es inmanente en todos, uno no debe quitar la vida de ningún tipo. ¿Es correcta la sociedad cuando quita la vida de un asesino? ¿Puede hacerlo el Estado? Los países cristianos empiezan a pensar que está mal hacer eso.
Maharshi: ¿Qué es lo que impulsó al asesino a cometer el crimen? El mismo poder le recompensa con el castigo. La Sociedad o el Estado es sólo un instrumento en las manos del poder. Usted habla de una vida que fue quitada ¿pero qué hay sobre las innumerables vidas que se pierden en las guerras?
Evans-Wentz: Así es. La pérdida de vidas está mal de todos modos. ¿Están justificadas las guerras?
Maharshi: Para un hombre realizado, para el que permanece siempre en el Sí mismo, la pérdida de una vida, o de varias vidas, o de todas las vidas, ya sea en este mundo o en los tres mundos, no constituye ninguna diferencia. E incluso si acontece que él las destruye todas, ningún pecado puede tocar a un alma tan pura.
El Maharshi citó la Gita, capítulo 18, versículo 17 —«El que está libre de la idea del ego, cuyo intelecto es desapegado, aunque aniquile a todos los mundos, no mata, ni es tocado por los resultados de sus acciones».
Evans-Wentz: ¿No afectan las acciones de uno a la persona en posteriores nacimientos?
Maharshi: ¿Es usted nacido ahora? ¿Por qué piensa en otros nacimientos? El hecho es que no hay ni nacimiento ni muerte. Deje que el que ha nacido piense en la muerte y en sus paliativos.
Evans-Wentz: ¿Cuánto le llevó al Maharshi realizar el Sí mismo?
Maharshi: Esta pregunta se formula debido a que se perciben el nombre y la forma. Éstas son percepciones consecuentes a la identificación del ego con el cuerpo grosero. Si el ego se identifica con la mente sutil, como en el sueño con sueños, las percepciones son también sutiles. Pero en el sueño profundo no hay ninguna percepción. Sin embargo, ¿no estaba el ego también ahí? A menos que estuviera, no puede haber el recuerdo de haber dormido. ¿Quién era el que dormía? En su sueño profundo, no dijo que usted dormía. Usted lo dice ahora, en su estado de vigilia. Así pues, el ego es el mismo en el estado de vigilia, en el estado de sueño con sueños, y en el estado de sueño profundo. Encuentre la Realidad que subyace detrás de estos estados. Eso es la Realidad que subyace a éstos. En ese estado hay solo Ser. No hay ningún usted, ni yo, ni él; no hay ningún presente, ni pasado ni futuro. Eso es más allá del tiempo y del espacio, más allá de la expresión. Es siempre.
Así como un platanero produce brotes en sus raíces, antes de dar fruto y perecer, y estos brotes, al ser trasplantados, hacen lo mismo otra vez, así también el Maestro primordial de la antigüedad Dakshinamurti, que aclaraba las dudas de sus discípulos ris-his en silencio, ha dejado retoños que se están multiplicando siempre. El Gurú es un retoño de aquel Dakshinamurti. Esa pregunta no surge cuando se realiza el Sí mismo.
Evans-Wentz: ¿Entra el Maharshi en el nirvikalpa samadhi?
Maharshi: Si los ojos están cerrados, es nirvikalpa; si están abiertos, es savikalpa (aunque diferenciado, en absoluto reposo). El estado siempre-presente es el estado natural sahaja.
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Sri Ramana Maharshi
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