lunes, enero 01, 2007

Alba de un nuevo año

Otro amanecer de un nuevo día, de un nuevo año. Se festejó la salida del 2006 y, por consiguiente, la inevitable llegada del 2007. Dispersas por la ciudad, notas de música electrónica se escuchan a lo lejos provenientes de los estéreos de los últimos coches que circulan las calles ya casi vacías, sólo parece andar gente rezagada que todavía busca algo más diversión. Siempre más diversión, ilusiones, sensualidad para acallar la mente; atrás quedaron los deseos para el nuevo año, los balances y las comparaciones con años anteriores en donde por conclusión pareciera que todo tiempo pasado siempre fue mejor.

El cielo encapotado todavía tiene ganas de llorar como lo hizo al comienzo de la noche.




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A lo lejos, un ave reposa sobre un tanque de agua. Descansa en el centro del alba para tomar los primeros rayos del sol: para ella no hay tiempos, como tampoco hay años nuevos.



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Su vida reside en lo simple, en lo atemporal del ahora, en el vivir el momento.



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Para ella no hay deseos para un año mejor, sólo la seguridad de que lo mejor siempre acontece, sin planificación, sin especulaciones, sin miedos.



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Para todos es igual, pero qué difícil sentirse parte del todo, vivir en lo atemporal de lo real. Por lo pronto tomemos vuelo, ya veremos, fijemos rumbo hacia otros cielos donde el tiempo no tenga razón de ser.



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6 Comentarios:

el dí­a lunes, enero 01, 2007 10:59:00 p. m., Anonymous Adriana dijo...

Buenísimo tu escrito!. El Año nuevo trajo para vos "nuevos" bríos en las letras. Muy cómodo para mí hallar en palabras escritas por otro lo que pienso ... Gratificante encontrar gente que está mas allá de la frivolidad del brindis con alcohol hasta perder el control y la conciencia de uno mismo, las noches interminables en el ruido a fin de olvidar realidades tan vacías... Cariños!!!

 
el dí­a martes, enero 02, 2007 11:49:00 a. m., Blogger Adrianófanes dijo...

Los amaneceres navideños, especialmente el del 25 y el de 1 de enero, tienen algo muy especial, un no sé qué diferente; más allá de las circunstancias que uno viva. Uno ve las fotos y hasta pareciera que por un rato el cielo es diferente, por no decir renovado. Supongo que todo eso se deberá a esa humana y subjetiva concepción que da esperanza a todo tipo de comienzos.

Feliz comienzo de año. ¿Vas a andar por Córdoba? Saludos!!!

 
el dí­a martes, enero 02, 2007 12:04:00 p. m., Anonymous Adriana dijo...

Hola JUANBA, coincido con lo que dice ADRIANO en que los amaneceres del 25 y del 1 son ·especiales· por la connotación que el supone se debe a esa humana y subjetiva concepción que da esperanza a todo tipo de inicios.
Excelente pensamiento chicos! (JuanBa y Adriano). Dá gusto leerlos a ambos en cualquiera de sus blogs. Saludos y que los primeros pasos del 2007 sean con fuerza y alegría.

 
el dí­a martes, enero 02, 2007 5:37:00 p. m., Blogger juanba dijo...

Adriana: Muchas gracias por los elogios, en serio. En realidad este no es un lugar en el que suela escribir cosas mías, pero este escrito salió de complemento a las imágenes del amanecer del primer día del año.

Adrián: Supongo que es porque cada uno de nosotros intenta mirar el cielo con "nuevos" ojos, con una "nueva" mirada, con "nuevas" esperanzas, y claro, "nuevas" ilusiones en las que perderse. Todo lo que acarrea el comienzo de un "nuevo" año.
No sé si andaré por Córdoba, la verdad es que no tengo en claro qué hacer con mi vida en estas vacaciones!

Salutes

 
el dí­a martes, enero 02, 2007 5:57:00 p. m., Blogger malevolia dijo...

este momento es único. Y tus amaneceres hermosos, aunque con una pincelada de melancolía. Me gustó mucho, weno, pero eso es porque me gusta todo lo que haces. Y no porque sea tu fan número 1, no, no que va, sólo porque das wenos consejos!

 
el dí­a martes, enero 02, 2007 6:06:00 p. m., Blogger juanba dijo...

Gracias pequeña, la melancolía se nota siempre, en esos momentos llegué a preguntarme si los cielos de "su" ciudad también lloraron esa primer noche del año.

Espero que hayas empezado bien el año Carol.

Un abrazo!

 

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