domingo, junio 10, 2007

Tao Te King (XVII, XVIII)

XVII

El gran gobernante pasa inadvertido por el pueblo.
A éste sucede el que es amado y elogiado por el pueblo.
Después, el que es temido.
Y finalmente, el despreciado.
Si no hay una confianza total,
se obtiene la desconfianza.
El gran gobernante practica el no-hacer
y así, a la obra acabada sigue el éxito.
Entonces, el pueblo cree vivir según su propia ley.


Lao Tse tuvo una vida que se rozó bastante con la política de su tiempo al ser muy hábil éste con el sistema de ceremonias (lo que hoy se denominaría Ceremonial y Protocolo en cualquier ámbito gubernamental). Lao Tse ocupó además funciones públicas de gran prestigio por aquellos tiempos como ser la de Curador de la Biblioteca Nacional del Museo de Historia o la de Historiador Imperial. En el 520 a.C., involucraron a Lao Tse en una lucha de poder interna entre los funcionarios de la corte imperial y lo echaron de su posición. Lao Tse sintió profundamente la maldad del mundo humano y por lo tanto dejó el mundo secular. Cuando escribió el Tao Te King lo hizo no sólo como una guía filosófica y espiritual de cómo debemos proceder en la vida nosotros las personas comunes, sino también fue escrito con la intención de guiar el proceder de los altos dignatarios políticos, como por ejemplo un gran gobernante o emperador.

En el verso que precede deja en claro que un "gran gobernante" es aquel que pasa totalmente desapercibido por el pueblo, en el segundo lugar de la escala tenemos aquel "al que el pueblo ama y elogia", y en los últimos lugares nos encontramos al tirano, aquel que "por el pueblo es temido", y al despreciado. El gobernante que pasa totalmente desapercibido es aquel que actúa siguiendo el concepto de wu-wei (hacer sin intensión), es decir aquel que hace y no se jacta de lo realizado porque sabe que él es sólo una herramienta en el proceso, no es el hacedor en sí, el hacedor último en sí es Dios, el mismo Tao. El gran gobernante nunca hace nada para que se lo reconozca, no busca nada a cambio de su tarea, sólo actúa como se debe por propia convicción, jamás buscando un rédito por lo que hace ya que su función es precisamente hacer, realizar, servir al pueblo, de ahí la conjunción de palabras "servidor público".

XVIII

Cuando se abandona el Tao
aparecen la bondad y la justicia.
Con la inteligencia y la astucia
surgen los grandes hipócritas.
Cuando no existe armonía entre los seis parientes,
se necesita la piedad filial y el amor paternal.
Cuando hay revueltas en el reino,
se inventa la fidelidad del buen súbdito.


Por más que las dos primeras frases de este verso parezcan contradictorias, si se las analiza detenidamente veremos que no lo son, apuntan a una verdad implícita. El camino del Tao es un camino de bondad y justicia por si mismo, tanto es así que estos términos no pueden aplicarse al Tao desde afuera porque son inherentes a su naturaleza real, por otro lado no existe el afuera cuando se habla del Absoluto.

Cuando uno se aparta del Tao aparecen los conceptos de bondad y justicia, ¿qué es lo bueno? ¿qué es lo justo? Lo considerado "bueno" puede ser bueno para algunos y no para otros, lo mismo ocurre cuando hablamos del concepto de justicia. La justicia en nuestro plano irreal está imparcida por hombres, y por hombres no realizados, es decir por humanos perdidos igual que el resto de nosotros en este mundo de ilusiones. ¿Cómo puede alguien así creer que imparte justicia cuando no conoce la realidad última de todo, cuando no conoce o entiende el porqué ocurre lo que ocurre? La justicia que se imparte es humana, lejos está de ser justicia divina. Es lógico que en nuestras civilizaciones haya surgido el concepto de justicia, después de todo es la idea misma de justicia aquello que separa la libertad del libertinaje. Lo que el Tao expresa sin embargo es que si todos siguéramos su camino, el camino de lo natural, la justicia no haría falta, la bondad no existiría como concepto ya que sería el comportamiento natural de todos.






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4 Comentarios:

el dí­a martes, junio 19, 2007 6:38:00 p. m., Blogger Adrianófanes dijo...

Cómo quisiera ponerme a leer este tipo de textos con tranquilidad y tiempo...Pero hay TANTO ruido acá...es terrible...Este cyber explota...

 
el dí­a miércoles, junio 20, 2007 5:53:00 p. m., Blogger juanba dijo...

:)

Y bueno, es un cyber, la que queda es ir de madrugada!

Ya aparecerá el momento de leer tranquilo.

Salutes

 
el dí­a viernes, julio 13, 2007 2:36:00 p. m., Blogger MAR dijo...

Gracias!
un de mis textos favoritos (para ser leidos en tranquilidad, claro)
Siempre tengo la sensación de ver algo nuevo, o en todo caso que la vez anterior no había entendido algo.

 
el dí­a martes, octubre 02, 2007 8:28:00 p. m., Blogger juanba dijo...

Mar: De nada, gracias a vos por pasar y alentarme a que siga exponiendo estas enseñanzas que cada vez parecieran hacer más falta en este mundo en el que vivimos.

Te aclaro por las dudas que lo mío son interpretaciones personales del Tao, no digo que estas sean absolutas o verdaderas ni lo que quizo exponer Lao Tsé, es sólo lo que yo siento al leerlas.

Salutes

 

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