jueves, octubre 05, 2006

La naturaleza de la Base

Nuestro punto de partida ha sido la doctrina psicológica "Eso eres tú". La pregunta que ahora se presenta harto naturalmente es metafísica: "¿Qué es el Eso al cual el tú puede descubrirse afín?". A esto, la Filosofía Perenne plenamente desarrollada ha dado en todos los tiempos y en todos los sitios la misma respuesta. La divina Base de toda existencia es Un Absoluto espiritual, inefable en términos del pensamiento discursivo, pero (en ciertas circunstancias) susceptible de ser directamente experimentado y advertido por el ser humano. Este Absoluto es el Dios sin forma de la fraseología mística hindú y cristiana. La última finalidad del hombre, la razón final de la existencia humana, es el conocimiento unitivo de la Divina Base —el conocimiento que puede llegar tan sólo a los que están decididos a "morir para el yo" y de tal modo a hacer sitio, por así decirlo, a Dios. De cualquier generación de hombres y mujeres, muy pocos podrán alcanzar la finalidad última de la existencia humana; fiero la oportunidad para llegar al conocimiento unitivo será, de uno u otro modo, continuamente ofrecida hasta que todos los seres sensibles adviertan Quiénes son realmente.

La Base Absoluta de toda existencia tiene un aspecto personal. La actividad de Brahman es Ishwara, e Ishwara se manifiesta también en la Trinidad hindú y, en grado más distante, en las otras deidades o ángeles del panteón indio. Análogamente, para los místicos cristianos, la inefable Divinidad sin atributos se manifiesta en una Trinidad de Personas, de las cuales es posible afirmar ciertos atributos humanos tales como la bondad, sabiduría, misericordia y amor, pero en grado eminentísimo.

Finalmente, hay una encarnación de Dios en un ser humano, que posee las mismas cualidades de carácter que el Dios personal, pero que las exhibe bajo las limitaciones necesariamente impuestas por el confinamiento dentro de un cuerpo material nacido al mundo en un momento dado del tiempo. Para los cristianos ha habido y, ex hypothesi, sólo puede haber una encarnación divina; para los indios puede haber y ha habido muchas. En la cristiandad, como en Oriente, los contemplativos que siguen el camino de la devoción conciben la encarnación, y, en realidad, la perciben directamente, como un hecho de la experiencia, constantemente renovado. Cristo está perpetuamente siendo engendrado dentro del alma por el Padre, y el drama de Krishna es el símbolo seudohistórico de una eterna verdad de la psicología y la metafísica —el hecho de que, con relación a Dios, el alma personal es siempre femenina y pasiva.

El budismo mahayánico enseña estas mismas doctrinas metafísicas en términos de los "Tres Cuerpos" de Buda: el absoluto Dharmakaya, conocido también por el Buda Primordial, o Mente, o la Clara Luz del Vacío; el Sambhogakaya, que corresponde a Ishwara o al Dios personal del judaismo, el cristianismo y el Islam; y finalmente el Nirmanakaya, el cuerpo material, en el que el Logos es encarnado en la Tierra como un viviente, histórico Buda.

Entre los sufíes (rama mística del Islam), Al Haqq, el Real, parece ser considerado como el abismo de la Divinidad en que descansa el Alá personal, mientras que el profeta es sacado de la historia y mirado como la encarnación del Logos.

"¿Quién es Dios? No se me ocurre mejor respuesta que 'Aquel que es'. Nada es más apropiado a la eternidad que Dios es. Si llamas a Dios bueno, o grande, o bendito, o sabio, o cualquiera otra cosa de tal clase, está todo incluido en las palabras 'Él es'".

San Bernardo


[Extraído de "La filosofía perenne" de Aldous Huxley]




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5 Comentarios:

el dí­a jueves, octubre 05, 2006 8:13:00 p. m., Blogger cualquier boludo dijo...

Tengo que leer algo de Huxley... Lo tengo muy presente, pero está en la cola de espera, y mi cola de espera es peor que la del emule.

 
el dí­a jueves, octubre 05, 2006 8:15:00 p. m., Blogger juanba dijo...

Ponele "prioridad alta".

Es muy recomendable toda su obra, incluso lo que es ficción: "Un mundo feliz" es genial.

Salutes

 
el dí­a viernes, octubre 13, 2006 12:31:00 p. m., Anonymous Adriana dijo...

Entonces, habrá que leer a Huxley.
Saludos!.

 
el dí­a domingo, octubre 15, 2006 2:19:00 a. m., Blogger Adrianófanes dijo...

Me quedé tildado en la primera cita, sobre el Dios visto desde la visión oriental (que está linkeado al principio). Después volvía al texto y nuevamente se afirma esa tendencia muy humana de buscar dioses como una causa necesaria para todo lo que viene luego. La lógica del hombre funciona así y encuentra su masividad en las civilizaciones.

Me pregunto qué pasará después de la muerte. Es un misterio. Es algo a develar. Todo el resto son teorías. Creencias que surgen de textos sagrados, impregnados por una tradición que nunca desaparece por completo, sino que está siempre en devenir, o al menos parece estarlo.

El todo parece resumirse en la afirmación: "Dios". Él es todo lo que es. El, simplemente, es. Pensar que es algo que se lee en unos minutos, pero que no se asimila en la misma cantidad de tiempo.

Un abrazo...

 
el dí­a domingo, octubre 15, 2006 11:11:00 a. m., Blogger juanba dijo...

Adrián: Cuando leí esa primera cita hace unos años de un libro de Joseph Campbell también me quedé como *WOW*. De ahí mi interés por las teologías y filosofías orientales. Creo que esa cita es una de las mejores formas de explicar qué es Dios, y claro, qué somos nosotros.

Por mi parte creo que la muerte es una transición, un cambio de estado, no es algo malo o destructivo, nada se pierde con ella, no hay por qué temerle. ¿Hacia qué estado se va? Bueno, ahí entran las teorías.

Sri Nisargadatta Maharaj en una de sus charlas explica qué pasa después de la muerte dado que él mismo en uno de sus estados de éxtasis espirituales o samadhi como le quieras llamar, experimentó su propia muerte, prometo postear la charla, primero debo encontrar en qué libro la leí.

Por lo pronto quiero quedarme con estas palabras suyas:

"Cuando usted es en la consciencia, usted comprende la naturaleza de la consciencia. Esta consciencia está extinguiéndose, la cognitividad está desapareciendo, pero nada le afecta a usted, lo Absoluto —ése es el momento de la muerte pero, ¿qué importa? El soplo vital está dejando el cuerpo, la «yo soidad» está recediendo, pero la «yo soidad» está yendo a lo Absoluto. Ése es el momento más grande, el gran momento de la inmortalidad. La «yo soidad» estaba aquí, ese momento estaba aquí, y yo observo, ella está extinguida. El ignorante estará muy asustado en el momento de la muerte —está luchando— pero para el jnani, es el momento más dichoso."

Y sí, Dios Es, es más, es lo único que Es.

Salutes

 

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